Con la censura del ¨Fin de los ´80s¨ comienzan a irse los artistas.
Nina Menocal: Ponjuán y René Francisco son una pareja que pinta… Ponjuán: Sencillamente sucedió de esa manera. Había una amistad previa, cierta concordancia de ideas y mucha afinidad en conceptos con relación al arte. En el año ´88 hicimos la primera exposición - ¨Lectura 2¨ - en la Galería Luz y Oficios, en la Habana. Hacíamos un tipo de trabajo bastante conceptual, narrativo, casi literario. En buena medida partía de una concepción borgiana del tiempo y de la creación. N.M.: ¿Quién le dijo a quién? Pon.: Lo decidimos un día en un bar. El bar Rancho Luna. N.M.: ¿Estudiaron juntos? Pon.: Si, en el Instituto Superior de Arte. Pero yo me gradué primero. N.M.: ¿Había otros artistas trabajando como parejas? Pon.: El grupo Puré: Adriano, Ana Albertina, Ermi-Taño, Ciro, Lázaro Saavedra. Hacían un trabajo de equipo, una especia de performance colectivo, ¿no?. Y otro equipo, el de Toirac y Tanya, Iliana Villazón y Ballester que hacían proyectos todos juntos. N.M.: Pero no eran dúo. ¿Quiénes surgieron primero, ellos o ustedes? Pon.: No lo recuerdo bien. René es mejor para las fechas. N.M.: ¿Por qué vinieron a Mexico? Pon.: Yo llegué el 5 de Octubre y la exposición en el Museo del Chopo fue el 7. Después decidimos quedarnos un tiempo a trabajar contigo. N.M.: ¿No dicen en Cuba que yo soy ¨El Enemigo¨? Pon.: Ese tipo de preguntas no me interesa. N.M.: ¿Cómo entraste en el mundo del arte? Pon.: Por casualidad. Acompañé a un amigo que iba a hacer una prueba de pintura. Eso era en Pinar del Río. En una confusión hice la prueba yo también y resulta que él suspendión y yo aprobé y así empezó todo. N.M.: ¿Qué edad tenías? Pon.: Como 14 años. Hice la elemental en Pinar del Río y después nivel medio en la Escuela Nacional de Arte, ya en la Habana me gradué del Instituto Superior de Arte en 1982. N.M.: ¿Estás seguro de que hiciste lo que te convenía? Pon.: Si, me apasiona. N.M: Cuando yo te conocí, y a René Francisco, en la Habana en 1990, ustedes eran muy desconfiados. Pon.: Era normal la desconfianza después de haber sucedido todo el problema del Castillo de la Fuerza. N.M.: ¿Qué sucedió? Pon.: No creo que (esta pregunta) agregue nada nuevo al discurso de arte que estamos haciendo actualmente. N.M.: A la pintura no. Pero estamos hablando de tu vida, de cómo llegas aquí, de porqué se te está lanzando. Pon.: Bueno, fue la exposición que se hizo en el Castillo de la Fuerza en el ´89, que se llamó ¨Artista Melodramático¨ y que fue censurada. A partir de allí nosotros estábamos cautelosos… N.M.: Pero la exposición se hizo de todas formas. Pon.: La exposición se abrió con todos los cuadros y estuvo unos cuatro o cinco dias abierta. Después se cerró unos dias para discutir los cuadros que tenían problemas y se volvió a abrir sin esos cuadros. N.M.: Cuadros que hacían referencia a Fidel. Pon.: Si, específicamente. Esos no se volvieron a exponer en Cuba. N.M.: Ahora hablemos del trabajo de ustedes. Pon.: Siempre estuvimos bastante aislados de la problemática general en la plástica. Como que siempre hicimos un trabajo a destiempo. Una cosa completamente distinta a lo que hacían los demás. Un trabajo muy facturado, muy meticuloso, literario. Los del Grupo Puré, por ejemplo, eran más desenfadados. Y habían otros grupos, los que trabajaban la cosa antropológica o religiosa – como Bedia y Elso Padilla – y los que hacían propuestas socio-políticas como Carlos Cárdenas y Tomás Esson. N.M.: ¿Y los conceptuales? Pon.: Al principio nos influyó el trabajo de Cuenca que era analítico y los trabajos de Consuelo y Flavio que también eran de ese tipo. Después nos insertamos en el tipo de propuestas de fines de los ´80s, que tenían que ver con la crítica social. N.M.: Salió una crítica importante en Art in America acerca de la IV Bienal de la Habana, misma que resalta la obra de ustedes. Pon.: Si. Esla historia de nuestra exhibición en El Castillo de la Fuerza donde se descubren hechos que nunca que habían dicho. A Marcia Leiseca (entonces Viceministro de Cultura) la destituyeron por esa exhibición. Ese fue el ¨Fin de los ´80¨. Al destituir a Marcia cambió la política de artes plásticas en Cuba que durante casi toda la década había sido de diálogo entre institución y artista y de promoción internacional. Ya después los artistas empezaron a irse de Cuba. N.M.: ¿Por qué regresas a Cuba? Pon.: Por amor a mi mujer. Regreso a Cuba después de la exposición contigo… Tengo a Daniela y a Claudia, mis hijas.
Peter Ludwig compró 12 cuadros y una instalación: ¨Utopía¨.
Nina Menocal: ¿Por qué escogiste el arte como carrera? René Francisco: No sé. Llegué a la ENA a los 17 años. No hice, como casi todos nivel elemental. Entonces entré al ISA. Me gradué en el ´87, en un momento que había gran expectativa respecto a la pintura cubana. Poco antes Ponjuán y yo empezamos a materializar nuestras conversaciones. N.M.: ¿Qué tipo de arte? R.F.: En ese momento nos gustaba mucho el arte conceptual. Una serie de gente trabajaron durante los primeros años de los ´80 en ese sentido: Arturo Cuenca, Consuelo Castañeda, el Grupo Hexágono. Más tarde, para 1988 empezamos a preocuparnos por las cosas sociales y políticas, que fue el ambiente generacional de los últimos años de la década. Pero en general todo el arte cubano de los ´80 es un poco conceptual, analítico. Así que nos nutrimos de esta corriente que venía del exterior y de todo lo que vivíamos en la Habana y hacíamos como una especie de análisis del medio social y cultural de ese momento. N.M.: Es difícil trabajar como dúo… R.F.: Muy difícil. Quizás el mismo hecho de que sea difícil nos ha estimulado a dialogar sobre los problemas de la cultura y tratar de unir nuestros caracteres para hacer arte. Empezamos a trabajar en 1986 y fuimos los primeros y únicos en mantener un discurso coherente como pareja durante varios años. Los otros grupos ya no están juntos… N.M.: ¿Cómo funcionaron en Cuba hasta la IV Bienal de la Habana? R.F.: Nos dimos a conocer en el ´88 con la exposición ¨Lectura 2¨. Luego en El Castillo de la Fuerza ya estábamos dentro del movimiento que promovía el Ministerio de Cultura. Después se nos conoce más por la inclusión de nuestros trabajos que hizo Meter Ludwig en su colección. N.M.: Es decir, vendieron su obra. R.F.: No. Hemos trabajado siempre como profesores. Pero por primera vez vendimos doce obras que compró Ludwig en 1990. Después él regresó y nos compró una instalación grande, ¨Utopía¨, que ha sido expuesta en el Stadtische Kunsthalle de Dusseldorf, en la exposición ¨Avant-garde & Campaing¨. N.M.: Hay quienes afirman que el desarrollo del movimiento cubano de los ´80 se debe a meter Ludwig. R.F.: Una parte del desarrollo. Ya se había dado un proceso en el arte cubano. Este proceso nació, como todos sabemos, con Volumen I, con artistas que todos conocemos, como Bedia. Entonces llega Meter Ludwig a Cuba en 1990, tiene contacto directo con las obras. Hace su Museo Cubano en Aachen, Alemania. Incluye en esa inauguración Cubana obras de norteamericanos tan famosos como Jeff Koons y Claes Oldenberg. Vuelve a la Habana a finales de 1991, cuando la IV Bienal. Fue el mejor momento para nosotros pues muchos críticos y coleccionistas del exterior llegaron a buscar el arte nuevo cubano. Nuestra pieza, ¨Utopia¨, resaltó mucho y la compró Ludwig. N.M.: Hubo también quien ha trabajado intensamente con la vanguardia de los ´80s, como lo he hecho yo, y como lo está haciendo esta galería. R.F.: Bueno, claro! La extensión Nina Menocal en Mexico es la otra vertiente que tiene el desarrollo de arte cubano en el exterior. O sea, Ludwig en Europa y Nina Menocal en Mexico. Hay que decir, además, que Ludwig no incluye en su colección a creadores muy importantes en la plástica cubana de los ´80 y que se conocen internacionalmente por haber hecho trabajo contigo durante estos años… N.M.: ¿Encontraron la vida muy difícil en Mexico, en estos últimos 5 meses? R.F.: Estamos aprendiendo a trabajar para un mercado. Es una experiencia completamente nueva. N.M.: ¿Cuál es la idea de esta exhibición ¨Arte y Confort¨? R.F.: La idea es representar el arte cubano – que se ha hecho internacionalmente famoso- en tu galería. Estamos usando íconos que y han pasado de moda, como el cuadro del soldado ruso, o los 4 cuadros que pertenecieron a nuestra exhibición del Castillo de la Fuerza y que estamos reinterpretando aquí. Son cuadros que tienen que ver con la vanguardia rusa y con tradiciones un poco socialistas y que se vuelven a hacer importantes cuando se representan a través del poder de una galería de vanguardia que tiene mercado. Es como vender o intercalar esos significados hechos en Cuba en un plano internacional. N.M.: ¿Y el cuadro de ¨Sotheby´s!¨ que está en la portada del catálogo? R.F.: Son obras que nosotros produjimos en ´89 con una idea muy romántica, utópica, muy de querer cambiar la vida. Entonces reaparecen pintadas en ese cuadro, en lo que es una fuerte subasta internacional de Sotheby´s. Es una representación de un deseo, pues nunca se pensó que esas piezas llegaran al medio comercial. Pero todo parece indicar que el arte cubano va hacia el mercado. Entonces ya estamos en otro contexto, ni mejor ni peor, sino otro. Tratamos de acomodar el discurso. De comentar las nuevas situaciones a favor nuestro y de todos los creadores que exhiben arte cubano aquí en Mexico. N.M.: ¿Y el cuadro ¨Fascinación¨ que incluye una joya? R.F.: Creo que tiene que ver con la mirada internacional que hay en estos momentos sobre la situación en Cuba. Y al mismo tiempo, hay una interpretación quizás ingenua, de que Cuba sigue siendo una joya… Si, yo también regreso. Me espera mi novia para casarnos. |